domingo, 13 de diciembre de 2009

BUENOS DÍAS, MAL DIA

Despiertas en la mañana enojada con tus viejos.Desde anoche, dejas de ser su hija dijiste, ellos no lo saben,piensan que despues de dormir todo vuelve a la normalidad,no ven niuna mierda de la que tu vez.
No te conocen piensas a cada rato,pero tu tampoco puedes decir como eres,la cosa es así : quieres irte a la mierda por vez doce mil,y lo que mas te apesta es que no lo haras.
Escuchas una cancion que no te sabes de los Rolling,sigues enferma de la guata, pero igual comiste galletas de limón,en lo unico que piensas es en el momento de salir de aquí,de dejar tu mundo, tu pieza y marchar.
Te propones ordenar el desorden que hiciste anoche,pero no sabes por donde empezar.Miras los collares del suelo y calculas la distanciade donde se supone estuvieron colgados.
El telefono suena cada media hora,y tu viejo alega y jura que es para tí,incluso bajas y contestas una vez,pero no, igual cortan, igual le gritas por si acaso.
Casi aseguras una tarde imbecil,lo más que ruegas es que nada haga que esto sea peor,quieres comerte una canción de los Pink,a ver si vomitas luego con más ganas.
Ni tu amigo imaginario está cerca,pero sabes que no tardara en volver.. que le cargan los Pink,tienes más de cinco encendedores sobre el escritorio,por una razon no muy extraña, sientes deseos de fumar.
De incendiarte, de quemarte la garganta con tabaco,de nacer del alquitrán,y tirarle el humito en la cara a tus viejos,y de seguir fumando, porsupuesto.
Tu enojo disminuye porque no te estan presionando para que tomes desayuno,igual no lo van a hacer,siempre te dejan en libertad luego de declararte la guerra,lo que no entienden es que esas guerras siempre las van a perder.
Tu pieza es psicodelia pura, ni te acuerdas como empezaste,y como fue,que termino todo así.
Tienes varios compromisos con mucha gente este día,estás a punto de cancelarlos todos y excluirte del mapa.Sabes que si cumples, tu vida igual no va a cambiar,y simplemente hoy, por ser un mal día, piensas eso.
Quieres arrancarte a la casa de tu amigo,del único amigo que sabes que no se te tirara nunca,al único amigo que ves cada mil años,el que es como tú en version hombre : son la misma raza.
Denuevo sientes dolor de estómago,las salidas son dos,o te quedas dormida y lo haces a un ladoo bajas la escalera, vas al baño y a ¡vomitar!
Escuchas la canción de Silvio y le encuentras toda la razón,incluso quieres algún dia escribir una canción.Vuelves a mirar el desorden,luego miras la taza vacía de té. Haces como que tomas.
Sabes que no hay ningun motivo para llorar,sin embargo, lo haces.Lloras con todo tu cuerpo, pero sin lágrimas,sin lágrimas, como el shampoo para niños.
Criticas la letra de Arjona,sabes que en persona no diría algo así.Miras la hora, no es demasiado tarde, ni muy temprano,hasta el momento no llegaras impuntual a ningún lado.
Tienes que estudiar, pero estás flotando en pensamientos,prefieres dejarlo para mañana,y prefieres arrepentirte en la prueba,si repites, le harías mal a ellos.
Sigues amando esa canción de Charly García y no entiendes como, si no dice mucho.Sigues soñando con el mino equis,el que camina sin saber que existes.
Al final, por muy mal que estes,terminas aceptando tu estado, y el orden natural de las cosaste acepta incluso a tí,eres una más, punto minusculo, perdido en la galaxia.
Recuerdas la úlltima vez que que besaste a alguien,sabes que no besaras a nadie hoy,que no puedes ilusionar a más gente,que debes dejar de mentirles a todos.
Debes terminar un vestido de papel de dulces,se te ocurren varias ideas, pero no te mueves de donde estas.Puedo seguir escribiendo esto,con la seguridad de que nadie lo leería.
Viene tu vieja con cara de zombie a ofrecerte algo de desayunar, la rechazas en buena onda, no sabes que pasa,pero inclusive sonries y le pides una polera.
Queen te recuerda un montón de gente que no te viene a ver,una amiga loca,un viejo amor dulce y sutil,y por ultimo, recuerdas al último patán que compartió cama contigo.
Decides ponerte el collar que le compraste a Alejandro,el viejo hippie amigo tuyo que se parece a Osama..ese collar que viste y te gusto de inmediato,que costaba luca, pero te lo dejó a quina.
Te sacas el poleron del pijama azul,quedas con la polera de leopardo que usaste ayer,con la que se te ven las lolas más grandes que nunca,esa polera del primer beso con el Fran.
Te sientes ridícula por buscar el Sol en un cielo gris,pero no eres la única que lo hace,te duele un oido,pero no bajas la música.
Reconoces que estás un poco sola,que ultimamente eres más mala onda que mujer,cantas Ramones con tu inglés de bolsillo,te cae la cancion como anillo al dedo piensas.
Miras todos los libros que ya leistes,piensas en qué estarán haciendo esos escritores en este momento,o donde están los huesos de los que ya murieron,y quieres ser igual, igualita a ellos.
Justo Boom Boom Kid te inunda la pieza,con ¿Dónde están los poetas?y tu solo recuerdas al de anoche,al que no conociste pero escuchaste, al que quiza no verás más.
Ahora dices en voz alta un millón de palabras sueltas.Buscas un lápiz para anotar la mitad en la pared.Sigues cantando mientras escribes,despues te quitas los pantalones y saltas en la cama.

domingo, 8 de noviembre de 2009

A dónde me lleve el futuro..

Está despegando mi avión, se va el vuelo al futuro, no me alcanzé a subir.
Me quedé. Amarrada de la cintura con cordones invisibles, amarrada al presente.
Al lado del Sol estaba la pelota que mi hermano lanzó al cielo, comprendo bien que no la podré sacar nunca jamás.
Porque el Sol, es inalcanzable. Y no puedo hacer nada.
Aparecio el tipo del sombrero, andaba con la señora que tiene cara de ella misma, de nadie más. Pasaron a mi lado, pero no se detuvieron a saludar.
Yo no los conocía, pero los conozco, aunque no los voy a conocer.
Gabriela Mistral poeta admirada no ha de saber nunca lo que se siente fumar té en pipa para inspirarse y así escribir.
Hay hamburguesas con animales muertos, con vacas desconocidas que no alcanzaron a morir de viejas. Me voy a comer una de esas si logro zafarme del cordelito. Al parecer, las ampolletas solo fueron un invento caprichoso, una idea loca para darnos luz cuando naturalmente debía estarnos iluminando el brillo de la Luna. Me pregunto acaso si la veré en la noche. Si estar atada así me permitira hacer que el tiempo avance.
Los besos, los besos de los enamorados llegaron sin que los estuviera esperando, y la escena me ha destrozado, bocas, lenguas en un vaivén de saliva y más lengua y una que otra mordida - Fuego en mi nevera -. Galletas olvidadas entre medio de los cojines. Collage de minutos, el reloj sigue avanzando, entonces, quiza me vuelva vieja. Puedo hablar, puedo moverme, aun siento, silvo, río. Todo esta en mi cuerpo como recordaba que debía estar, todo funciona correctamente, lo que no puedo es avanzar, o retroceder. Viene un desfile de gente que no me conoce. Cinco sonrieron, el resto no se fijó en mi pelo naranja. Me arde la indiferencia y la cuerda me empieza a picar. Un conejo a lo lejos escapa del cazador. El cazador arranca del conejo. Ninguno se quiere. Yo no quiero a ninguno de los dos. Quiero ir al baño, pero no puedo moverme de aqui. Al avión ya no lo veo, se perdio entre las nubes y yo todavía guardo el boleto en el bolsillo de mi pantalón. Necesito ir a la biblioteca, buscar un diccionario que defina la palabra futuro. Pensando llego a la idea que el minuto que siga es parte de un futuro minúsculo. Ahora viene el revoltijo de ideas de como yo pueda ahorrar el tiempo, si no se detiene y lo voto sin hacer nada productivo. La pelota sigue arriba, como todas las personas que mueren, corcheteados a las nubes, colgados de los pies fantasmas en alguna parte del espacio. Yo sigo aquí. No quiero envejecer todavia. Quiero aprender a manejar un auto pequeño, comprarme un hamster y quizá enamorarme y ser mamá. Corrí dos metros y la cuerda casi me parte en dos. Cordel insensible, imposibilita mis ganas de fluir. Desde donde estoy no puedo hacer mucho. Sentada cuento piedras. Selecciono las mejores. Todas son las mejores. Las tiro al Sol, no llegan, les caen a las personas de la vereda de enfrente. Vino un gordo a reclamar que una piedra le cayó al ojo. Me reta, lo escucho. Después de un rato de oirlo maldecirme y de jurarme casi su enemistad eterna, por si acaso le pido ayuda. Que corte el cordel con un poco de su furia. No entiende, no sabe de lo que estoy hablando.
Quedo sola. Miro el cordel, miro el presente que es un pedazo de cemento más gris que cualquier otra cosa gris. Saco los cigarros del bolso, el encendedor de la zapatilla y me pongo a fumar. Un ciclista inclina el trasero haciendo que sonria nosé porque. Necesito saber que hora es. Grito un rato pidiendo auxilio. Llega una señora bajita y me dice que son las seis. ¿Las seis para qué? . Quedo igual, sin entender que seis son. Si de la mañana, si de la tarde, si seis para las tres de la tarde o quiza las nueve. Pero el Sol sigue ahí con la pelota al lado. Yo, no quiero estar atada. Solo veo la espalda de la señora. Nose que hora es. Nose a que hora despegaba el avión, quiza por lo mismo me perdí el viaje. La mayoria se alcanzo a trepar. No pude, se me olvido la hora. Siempre olvido las cosas. Se me olvidaron las oraciones que te enseñan en el colegio, Dios no me va a escuchar entonces. Viene un perro a languetiarme, le regalo un cigarro. Lo huele, se aleja. Es como una enfermedad mortal esto, la gente se compadece de uno y no sirve de nada, igual estas enfermo y moriras, igual estoy amarrada aun y nose como salirme.
Nosé que hacer. Tengo mucho que hacer. Saco del bolso el jarabe para la tos de mi hermana, me lo tomo todo. No importa, ahora no voy a tener tos. El presente me engaña, se rie de mi. Yo no me rio de nada. Estoy sentada apoyando mi espalda al presente de cemento gris. El Sol me quema la cara. Estoy perdiendo la paciencia. Muerdo el cordel y casi pierdo un diente. Me convenzo que con tijeras tampoco me liberare. Me quedo mirando un punto fijo, las letras de un cartel que dice <> . Recuerdo todos los vasos de vino que no me tomé y me pongo triste. Me molesta el cordel en la cintura, esto de estar bajo el Sol rostizandome sin bronceador. Cierro los ojos, no porque tenga sueño, solo para ver si mis párpados tambien se queman. Color rojo a ojos cerrados. Todo rojo, mis imagenes mentales son rojas, perros rojos vomitan chicle. Abro los ojos y la vista se vuelve varonil, viene LOCO a cantarme una cancion. Viene a preguntarme si quiere que el me conozca. Enmudeci un rato, mirando la pelota del cielo. LOCO me pregunta si se puede amarrar un rato, porque su cordel se le hizo tira no sabia como. Bueno le dije y nos amarramos juntos. Ahora somos dos pero sigo siendo una. LOCO me dice que se le cayó la magia al suelo, miro y no veo más que las piedras. Me apunta su suelo, una psicodelia desteñida me deja muda otra vez. Le tomo la mano y le pido que no se desamarre jamás. Entonces me dice que llegara un nuevo avión. Un avión para la LOCA, que no la conocía hasta que me la presento. LOCA soy yo. El es LOCO y es mi compañero en este nuevo viaje. Nos vamos a subir en la avioneta de los que supimos vivir el presente, esperando en futuro 'mejor'. La esperamos contentos, conversando de canciones y nunca hablando de nosotros. Hablando del mundo y de los misterios de la diferencia humana. De la diversidad de hojas de los árboles, de la poesía como arma. LOCO transforma las realidades en algo subjetivo. Yo tambien, por eso nos llevamos bien. Somos la misma raza de almas libres. Amarrados inconclusamente en un giro del utópico destino. Desciende de una nube violeta un avión con sabor a helado de chocolate. Es el nuestro, lo tomaremos. El piloto trae consigo una cierra imaginaria, elimina al cordel. Estamos libres, recojo el bolso, sin soltarle la mano a LOCO. Vamos con el piloto a comprar el hamster. Nos subimos cantando la cancion inventada del momento. Nos sentamos en el asiento, LOCA encima de LOCO. despegamos. Vamos los dos, los tres. Al futuro de dos soñadores LOCOS.

domingo, 1 de noviembre de 2009

Fiera Calderón - Video para Lenguaje.




La leyenda es bien explícita en cuanto a la fiera se refiere.
La fiera era una bomba, la más mala de todos los tiempos, era capáz de matar, era capáz de mentirte hasta el fin y hacerte creer lo que ella decía.
La fiera más que fiera era una bestia, una alcoholica borracha y drogadicta. Una matona, capáz de pegarle a sor Teresa de Calcuta si ella quería.
No tenía amigas, no tenía amigos, no conocia la amistad y mucho menos creía en ella.
Todos le temían, no por su maldad sino que por su consecuencia. Ella no daba explicaciones, solo actuaba. No tenía miedo a nadie.
Nadie podía con ella, ni sus padres, ni los curas, ni su unico amor.
Ella no amaba a nadie, no quería ni a su loco.
Estaba embarazada cuando tomo esa desicion, cuando la soledad la transformó.
Su hermana la siguó, luego de la fiera tambien se mató. Pero la fiera no sufrió, se rió hasta el final.
Hasta el final se sintio su alma sucia en todas las habitaciones de la casa.
Pura risa, pura maconha en su corazón. Sin pedirle perdón a nadie acabo la escena con un monologo y revolver en mano.
Y lo hizo, no le tembló la mano. La fiera lo hizo.
Se voló los sesos, como escribio en la unica carta que hizo en la vida.
' Me vuelo los sesos en nombre de todos los que nunca me conocieron '

...

Puede ser que me guste ese desconocido que conocí esa noche en el bar.
Siempre lo he mirado, es cierto. Otro hombre nuevo en la historia de mi vida.
Es diferente, quiero hacer las cosas bien y no acobardarme nunca.
Quiero tenerlo conmigo. Pido su amistad, su cariño, sus ojos unidos a los míos, su mirada revuelta para hacerme sonreir sin aprietos.
¿ Caerá el amor sobre nosotros ?
Ese amor sincero, no plástico y salvaje como estoy acostumbrada.
Ese amor precioso que desconozco.
Quiero verte otra vez, y luego otra y otra y así en adelante.
Porfavor, que vea en mí lo que no ha visto en nadie más.
Y que los prejucios no lo alcanzen en ninguna oportunidad, así como yo los dejé de lado.
Quiero verlo felíz, y verme felíz junto a él.
¿ Es mucho pedir ?
¿ Me merezco tu atención ?
Oye, mira.. te regalo un color, pinta para mí destellos de luz.
No me conviertas jamás en muñeca, en flaca superficial, no me hagas creer que estoy rota.
Te pido esto como favor, ayudame, devuelveme lo que tuve y perdí por las noches.
¿ Es mucho pedir ?
Y si te digo que es posible, que nadie te haga sentir lo que yo, ¿me dejarías pasar directo a tu vida?.

Con mucha esperanza, a él solamente.

lunes, 12 de octubre de 2009

Lola Power.


Me declaro mi mejor amiga y mi enemiga más cruel.
En esta silenciosa noche de poesía al viento, de noche estrellada sin que las estrellas noten mi presencia.
Me declaro disconforme con la jalea de limón. Me declaro una incoherente sin razones, sin propósitos y sin influencias.
En esta noche de pijamas en el patio, de ladrón que no va a venir.
Me declaro una aburrida del absurdismo del que sabe. Me declaro tambien una ignorante de odio, y una amante de las sonrisas.
En esta noche de música apagada, de pelo en mi cabeza, de cigarro sin fumar.
Me declaro la más todo y la más nada al mismo tiempo. Me declaro jueza de este juicio que es la locura como arma.
En esta noche fría de caracoles atacando a las plantitas.
Me declaro la máxima expresión de la buena onda, y la generala antipatía igual.
En esta oscura noche de hora indefinida por el reloj detenido.
Me declaro muda de pesimismo. Me declaro fanática del momento que vivo hoy.
En esta noche solitaria de sentirte sola.
Me declaro desterrada de tu amistad plástica. Me declaro mi conciencia, mi utopía y el centro de mi inspiración.
Esta noche me declaro tu no-amiga, en esta noche, del absurdismo, que no jueza y la sin influencias y jalea, todo, caracoles....noche, me declaro..me declaro esta NO, CHE primavera disconforme, cruel cigarro, onda, igual, nonono...

Los momentos - Gatti.

¿Qué paso con nosotros flaquito?
El recuerdo es lo único que sobrevive, lo unico que me hace retroceder en el tiempo, y tenerte conmigo y besarte otra vez.
Cerrar los ojos y mi mente se mezcla con el olor de tu cuerpo.
Me pongo triste con pensar que después de tí vino, otro, y otro y al final nos terminamos distanciando cada vez más.
Y ahora te tengo acá. Acá adentro, en la cabeza, en el corazón, en el alma, en las paredes, en los poemas que no te leí ni dediqué.
¿Vendrías una noche?
Una noche para amanecer contigo, con mi cabeza en tu pecho mientras votas el humo del mejor porro de tu vida.
Te quiero de noche, en la mañana y a media tarde yo todavía voy a estar queriendote.
Me gustas tanto precioso, tanto, tanto, tanto.
Que sigo pensando en la primera vez que te ví y en la última que no fue hace mucho.
Me entristeze no poder decirtelo, o que simplemente al decirlo, no me quieras oir, porque no me quieres creer.
Resulta que he intentado todo para que se vaya tu recuerdo, pero no. Me encantas al punto de llegar a desearte con todas mis fuerzas, intentando crear una telepatía que te alcanze y haber si por un momento piensas en mí.
El "pasado", siempre digo que el pasado atrás. Que vivo el presente, pero no estás en el presente. No estás conmigo.
¿Me dejaste sola? ¿Te deje yo solo a tí primero?
No quiero un futuro lejano al tuyo, quiero hacerte reir, hacerte feliz como cuando andabamos de la mano, y yo decía en mi mente : Yo no puedo enamorarme de tí. Eso no cambia, sin embargo, te amo porque es el sentimiento más bonito que existe y te lo regalo a tí flaco, a ti.
No estoy enamorada de tí, porque para eso, me tienes que amar con el corazón primero, despues yo, después los dos juntos, en la noche, en la mañana, no estoy segura de lo que es, nosé, da lo mismo.
Pero flaco, flaco. Mi flaco lindo, mi flaco libre, de la sonrisa que me mata y cautiva.
¿Quién te besa hoy?
¿Con quien estas estos días creyendo que es lo mejor que te pasó?. Quién se gano ese corazón que una vez tuve en mis manos y que en un descuido se me cayó al suelo.
Evito derramar lágrimas y excesos de palabras cursis esta noche de octubre sin grillos que canten...
Pero una vez más pregunto y espero tener la respuesta más simple que me haga reiniciarme automaticamente como por vez ocho mil.
¿Qué paso con nosotros flaquito?

Delirios de una hormiga loca.


Roca/Rota:

Estoy cansada del olvido como pretexto. De los labios insolentes apegándose a los míos.
Estamos convencidos de que sí, que es posible ignorar las razones, de borrar las trayectorias.
De quitar de nuestra ropa el camino que recorrimos para llegar a donde estamos.
Me encuentro a medias, con un sentimiento inconsecuente: de saber estar, pero no por que.
Y no me gusta esta hora, este instante. ¿Sabes porque no me gusta?
Porque estoy encerrada escribiendo esto en cuatro paredes que no dejan entrar otros sueños.
Porque mientras tu vas por la calle mirando el suelo, yo me exprimo las ideas para ver como dejarte pasar.
Porque de verdad, aunque pudieras venir, no vendrías.
Terminas escribiendo en las paredes como si estuvieras loca. Aunque te sabes de piedra, de roca.
Aunque mirandome al espejo borro enseguida esas lágrimas de saberme rota.





Neblina Multicolor:

Me sente en el jardín de mi casa amarilla a fumar del cigarro, a tragar el humo.
Cuando noté que la luna en su cielo estaba perturbada por una densa neblina que le quitaba el brillo.
Me pregunte a mi misma entonces, ¿Qué es lo que debía hacer yo una noche como esa?
Seguí fumando como quien esta acostumbrado a cumplir su rutina diaria, y la vista no la pude quitar nunca de esa belleza innovadora. Pense en bailar junto a ella con la música más freak sonando en mi cabeza. Los respiros iban tornando más bonito todo,
y adornando aun más aquella escena se sentía el cantar de un grillo recién nacido. Las mujeres dormían en sus casas, mientras los
hombres en el bar ingeniaban audaces planes para conquistarlas. A mi no me mencionaba nadie, ya que perdí el encanto una noche como esta en el lugar menos indicado; bajo el puente implorando casi que un rayo de luz de la luna me pintara el rostro y se llevara mis ganas de seguir bebiendo aquel licor barato y embriagador. Las neblinas multicolores hacen notar tus fallas de nacimiento y el tardío amor por las matemáticas relució en la ventana de al lado. ¿Qué puedo hacer, caballeros? - perfecto - pedirle al grillo que deje
cantarnos y quitar la vista de aquella musa desgarradora que se oculta en la mañana, en la mañana huye intacta, en la mañana cuando se pone el sol.




Mala Influencia: No quiero verte más con el Paloma, no quiero que se vean nunca más.
Está jugando contigo, ¿Qué no te das cuenta?
Basta con mirarlo. Ni te ha tocado - es un cobarde - . Tienen la ambición de un caballero.
Quiere devorarte secretamente y no lo dice porque te cree dama.
No intestes comprenderlo, no gastes más el tiempo. No se lo merece, no hagas la que te importa porque es malo.
¿Ves lo diferentes que son ustedes? lo complicado que sería enredarte con alguien como el.
Paloma, te quiere cambiar. No te quiere ver feliz, no te quiere ver libre.
Te ofrece todo, menos lo que necesitas. Libertad flaca, es un huevón.
Te quiere enamorar, no te dejes caer, no te dejes influenciar con sus trilladas palabras de amor.

jueves, 10 de septiembre de 2009

Ella y su cielo infinitamente azul.

Y se encontraba donde siempre estuvo, donde acostumbraba a pasar sus horas, o donde simplemente siempre la podías ver, tendida boca arriba sobre el césped verde y recien cortado, con sus jeans rajados por tanto revuelco y subir a los árboles para mirar pájaros, con su polera negra favorita del día, con su guitarra al lado, el pelo despeinado y un pañuelo creciendo de la sien. Allá estaba sin pedir permiso. Sin importar que la miraras, sin querer mirarte.
Tendida ella, mirando las nubes, ese cielo maravilloso al que le solía cantar con su mejor voz.
Con su única voz. Cancion inventada en su alabanza individual. Hartada de los tumultos, prefiriendo arrancar al césped. Esquivando perros, jardineros, era su lugar, el predilecto. Estaba tendida mirando al cielo cuando ocurrió. La invasión, la intromision - la realidad - snob dispuesto a sociabilizar con la freak. No podía disimular sus malas palabras, no fingió desde el principio nada, simplemente no le habló. Nada importaba, no necesito presentarse. Era un flaco, un loco, un snob más rubio de lo que está permitido ser rubio. Ella no quería hablar con el, ella ni le dijo eso y el puso cara de tristeza, más bien, su cara no expreso nada y yo dije tristeza y es porque ella sintió pena por el. Snob inexpresivo intentando establecer una conversación en un perfecto, en un maravilloso día de cielo gris. Eso penso ella, con su polera negra favorita del día.
El sin embargo no desistio, se quedó ahí, la acompaño hasta la última hora, cuando caía la noche, sin decir palabra alguna. ¿De dónde salí yo, para merecerme a el hoy? se repitio en su mente un par de minutos, para distraerse un poco, para intentar olvidar que el estaba ahí. ¿Te gusta mirar el cielo, verdad? Y era más tonto de lo que es permitido serlo. Ocurrió, se puso en pie, cogío su guitarra y se marchó. Se alejó sin decir palabra alguna, de sus ojos rojos brotó un líquido inexplicable. Estaba triste, molesta. ¿Cómo fue capaz de perturbar su silencio? Desde aquel día, desde aquella noche, se dirigía al lugar con su guitarra y un letrero que decía : "Porfavor, no me quites lo único que tengo, no me quites el placer de mirar al cielo en silencio y regalarle una canción"

cuando descubres que ya no es nada tuyo, eso que creias que era.

Cuando toqué a la puerta, abrio una señora desconocida nada parecida a mi abuela, ni a mi nana, creo que la veía por primera vez.
Mis tacones enlodados por la caminata semi extensa por los potreros, mancharon la alfombra blanca y casi eterna que decoraba la habitación.
Cuando subí las escaleras, no podía reconocer los retratos de la pared.
Me fui a mi cuarto, cerre la puerta, implorando privacidad, me tendí en la cama de manta azul, que parecía más azul que de costumbre y en la pared de en frente un collage de fotos con caras nuevas.
Me dí la libertad de fumar sin tacones.
De bajar a la cocina en busca de un vaso de agua - mirar el des/orden - girar la llave y esperar que se llenara con esa sustancia cristalina.
La sed no se calmó por lo tanto pensé en una cerveza, en el refri no había, que extraño pense en voz alta, y el perro negro me ladró con furia.
Traté nuevamente de reconocer ese perro. Negué con la cabeza y me mentí diciendo que no tenía ganas de beber. Caminé por el pasillo un poco chueca por lo disparejo que estaba el piso y la madera nunca había crujido tanto.
Silvé mientras hacía pipí en el baño. Silvé tambien cuando me contemplaba en ese espejo que no era similar al que no había en el baño.
Tosí con el insienso de la pieza de la televisión apagada.
Me deleite mirando el ejercito de figuritas de cerámica que había sobre el ropero, que nosé porque pero no tenía mi ropa.
En el jardín dos gatos peliaban como si fuera agosto. Las plantas estaban olvidadas, como calcetín debajo de la cama.
Conté las ventanas y sumaban aproximandamente once.
Salté de susto cuando el cartero llegó a mis espaldas a entregar un paquete que no esperaba recibir. Que color más gracioso tiene esta casa dije, como por novena vez en mi mente, verde, como rana.
Me tendí en el pasto seco a mirar el cielo que sí estaba como solía estar, o al menos como yo lo recordaba. Majestuoso, inmeso, infinito y azul, como los ojos de la señora que me abrió la puerta.
Cuando volví a entrar, tropecé con los juguetes de algún niño, de un niño que jamás creo haber visto.
Fuí en busca de un papel para anotarlo todo, para escribir más o menos algo como esto, o talvez no. Pero no encontré papel, solo cartas, solo libros, cuentos que nunca nadie me leyó.
¿Qué estaba mal, entonces?
Al rato despues de analizarlo bien, la respuesta salío del florero.
No era mi casa, nada de eso me pertenecía, me regalaba una historia inventada, un suspiro que no existio.
y yo siemplemente me fuí.

Este texto no tiene nombre...

A pesar de no verte a diario adivino tu rutina.
Primero luego de una larga noche de juerga te tiendes en tu cama semi vacía que a veces te parece irreconocible, con ese cobertor blanco, con ese cojín burdeo que tu mamá compro en aquella tienda nueva del centro. Después de eso sonríes, sonríes placenteramente largos minutos, imaginas, recuerdas lo bien que lo pasaste con tus amigas, con tus amigos o con tus amantes, y lógico por ningún motivo te acuerdas tu de mi. El sueño te viene cuando también sientes deseos de vomitar, lo haces, te cepillas los dientes y te quitas el vestido que a menudo acostumbras llevar desde que imaginaste que te traía buena suerte. Quedas desnuda para regalarle placer a tu soledad. Sabes que en casa no hay nadie, no es tu estilo cerrar las puertas, las ventanas, las piernas. Te permites una sonrisa más, irradiando satisfacción tardía, esa que no eres capaz de expresar delante de nadie. Abres la cama, miras las sabanas, siempre iguales, nunca diferentes, sabanas con flores, con animales, círculos de colores. Esa sabana infantil que logras hacer encantadora. Te quitas los tacones y te sientas sobre la cama. Miras tus pies, los contemplas unos minutos, varios minutos, producto de una que otra droga que haz consumido en la noche que no te deja pensar libre. Estas contenta, princesa. Desatas tu cabello, retiras de tu cuello aquella cadena de plata que te regale en marzo, y que llevas puesta cada día. Te metes dentro de la cama, entre las sabanas de dibujos, besas la almohada, tapas tu espalda, tu cuerpo desnudo cansado de tanto baile, de tanto ajetreo, de tanto subir a coches, de tanto sexo. Cierras los ojos, intentas distraer el malestar físico, el dolor de cabeza, las ganas de volver a vomitar. Caes en el trance del sueño, duermes, sueñas con flores. Sueñas que estas soñando un sueño con flores. Al medio día, horas más tarde, el sol cae por la ventana izquierda. Olvidaste una vez más cerrar las cortinas, te levantas molesta por despertar de aquella forma, te acercas a la ventana y notas como el vecino de enfrente mira, como desnuda intentas cubrirte con la cortina. Hasta le gritas un par de palabras. Te acuestas otra vez, miras tu velador, mi foto ya no esta sobre el. Miras el cenicero, lleno, repleto de ceniza, de colillas de cigarro. Tu no fumas, tu no fumas en la mañana. Piensas en tu padre, en tu padre que no sabes donde está, que fumaba mucho y por la mañana decía no fumar más. Recoges la cartera que cuelga de la puerta que también olvidaste apropósito cerrar, buscas tu billetera, examinas que no te falte nada, tomas aquel espejo que guardas en el bolsillo de atrás, observas tus ojos, rojos. Comprendes entonces que mientras soñabas, que mientras soñabas ese sueño, ese sueño de flores, de tus ojos caían lágrimas de inmundicia. Te deprimes, sacas el celular, marcas el número del trabajo de tu mamá, le preguntas si vendrá esta noche. Cuelgas, lloras, sabes que no vendrá, que no te quiere ver más. Rayas la pared, fumas al compás de nuestra canción, te ríes en voz alta, gritas, saltas. Bajas. Enciendes un incienso en el baño, esperas que se llene la bañera y luego te sumerges. Te relajas, analizas una y otra vez la situación: encontrarte sola, podrida y sola. No le haces caso al teléfono que esta sonando cada dos minutos desde que terminaste de decirle a tu mamá que la amas a pesar de que te odie. Llenas de jabón tus faltas de afecto, tus faltas de educación. Tus enfermizas ganas de volver al colegio. Tus enfermizas ganas de que alguna de tus amigas tuviera el libertinaje que tienes a tus pies. Empapas la toalla azul con tus penas, con tu cuerpo. Luces muy bien así, con el cabello suelto y mojado, con tu dreadlock goteando. Te miras al espejo y admiras tu cuerpo marchito, intentas acordarte de cómo te hiciste esos moretones debajo de tus pechos. Yo se como te los hiciste, fue cuando bailaste ebria sobre la barra, y te caíste golpeando tus costillas con uno de esos pisos en los que no te sentabas. Cuando en ambulancia saliste del bar. Intoxicada de tanta mierda que fuiste capaz de meterte dentro. Delicadamente te untas con las cremas que encontraste en el cajón, primero el brazo derecho, luego el izquierdo, tu tatuaje detrás de la oreja, en fin, cuerpo completo. Caminas nuevamente a tu cuarto, el aire está pesado, abres la ventana y el grito es ahora de parte de la esposa del vecino. Miras el cuadro que te pinté en navidad y recoges las prendas que te quitaste anoche. Las pones sobre la mesa y en silencio piensas cómo fuiste capaz de vestir así. De la cómoda extraes la vestimenta colorida del día. Escoges una mini falda que no deja nada a la imaginación, una de aquellas poleras escotadas que a tu hermana no le gusta, sin ropa interior, por supuesto. Vacías la cartera, cuentas los billetes, sacas la mitad, y los introduces uno a uno en la alcancía de Bob esponja que tu tía le trajo a tu hermano de España. Cojes la cadena y te la cuelgas. Debajo de la cama te encuentras con los tacones negros que te hacían ver más que alta, inalcanzable. Con las llaves en mano sales de la casa fumando nuevamente. Te subes al auto, enciendes el motor y con el espejo retrovisor delineas tus ojos. Llegarás tarde, lo sabes pero nunca te importa.
No llegarás tarde, no lo sabes, pero no importa. Manejas a gran velocidad por la carretera. Haces carreras con automovilistas y saludas a los camioneros. Cantas con tu mejor voz una canción que no te sabes de Ramones, con ese spanglish que deleita a cualquiera. Cambias la canción : Kozmic Blues de Janis Joplin te cambia el día. Ahora conduces moderadamente, viras a la izquierda. Doblas, pasas un semáforo en rojo. Continúas tu travesía con ganas de llegar cada vez más pronto. Tocas la bocina al primero que te haga esperar más de medio minuto. Cantas, gritas y vuelves a cantar. Estacionas el auto sin fijarte siquiera. Bajas de el, y con una suerte increíble te topas con algún conocido que se acerca a saludarte y a saber como estas. Porque anoche estuviste magnifica te informas. Recorres el camino de todos los días. Compras las flores de todos los días, preguntas por las de tus sueños y aun no llegan al país, aun no existen, pero aun preguntas. Te diriges a la tumba de tu hija, te derrumbas otra vez. Te quedas en la misma posición con la que aterrizaste casi sobre la lapida. Es el dolor que aun no logras sanar. Le cantas tu última canción. Le prometes por octava vez que lo vas a dejar todo, que lo vas a cambiar todo. Miras la fotografía que guardas en la cartera. Su foto juntas, musas del poema más bonito. Preguntas como fue posible que te ocurriera eso. Le dices que la amas y que volverás mañana. Llega uno de los guardias del cementerio para decirte que ya van a cerrar. Le dices lo de todos los días, el responde lo de todos los días. Sales tambaleando del lugar. Te subes al auto y no te detienes hasta llegar al bar, saludas al barman de beso en la cara. Le pides el trago de cada tarde: Un tequila -por cada duda-, enciendes el cigarrillo, bebes de un sorbo, pagas la cuenta y te subes otra vez al Peugeot. Llamas por teléfono a Mónica, la recoges del colegio, le regalas un cigarro y le pides que te cuente que es lo ultimo que supo de mí. Te haces la indiferente y la llevas a su casa. Saludas a los tíos, juegas con el gato, te rasguña la mano. Ries de buena gana con las cosas que dispara tu amiga. Miras el reloj que detestas y sabes que es la hora de verme. Te despides, besas inclusive al gato. Y te vienes. Conversamos nuestra hora cronometrada, no nos salimos del tema principal, no hablamos de nosotros. Solo de ti. Luego, te retiras de la consulta pidiéndole porfavor a mi secretaria que cambie la hora del viernes, porque planeas viajar a Santiago.
Vuelves a poner ese aparato sobre tu oído. Hablas con tu jefe que por una razón no muy desconocida te pide que llegues antes al trabajo.
Sacas el vestido rojo de la maletera, te acercas haciéndote la inocente y aceptas las peticiones de tu jefe. Te manda, te domina y no te lo crees.
Paga con droga, paga con dinero. El escenario es para ti. Las luces te hacen ver exclusivamente más hermosa que cualquier otra fémina del bar.
Cantas ese tema que envuelve y hace sentir especial inclusive al ser más frío de la tierra. Cumples tu trabajo y te marchas. Con el mismo vestido, la misma cartera y con un nuevo desconocido te diriges a algún cuarto de hotel, o alguna discoteque. No te cansas de amar, de bailar, hasta más o menos las cuatro de la madrugada. Donde te invaden esas malditas ganas de tomar café. Es el fin de la cita, es el término de aquel cuento en donde por supuesto eras la reina. Pides que te lleve a recoger tu auto. Conduces hasta tu casa. Abres la puerta en silencio, para no despertar a nadie. Entonces recuerdas que estás sola. Te diriges a tu habitación, y todo comienza y termina otra vez.
A pesar de saberte tan compartida, tan destruida e indiferente, no me canso de escucharte...

Rosario de penas

Es dificil hablar con alguien cuando uno tiene pena. Como que la escondo, como que la reprimo, la meto para adentro, la almaceno por ahí, me hago la loca, la que se me olvida, o que no me importa y dale que va hablandole a alguien, que la hueá de la hueá.
Siempre hay alguien que no sabe que tienes pena. O aveces tambien hay alguienes que leen los ojos, como que cachan lo que uno siente, casi como lo que estás pensando, y te dicen : ¿Estuviste llorando? o ¿Qué te pasa? es bonito.
Es bonito que pregunten, aunque sea por cortesía. A mi no me gusta tener pena, pero como 'todo es inevitable' igual me visita y me inunda la casa. Es dificil escribir cuando uno tiene pena. Como que quieres poner porque, el motivo, razón o la huá de la hueá.
Pero no puedes, no sabes, no lo inventas. La pena existe ahora y no la puedo extinguir. Igual sola no se da cuenta nadie de la pena solamente yo y me ahoga cuatico. Es caotico eso, estar con pena, sola sabiendo que tienes pena y que sola no se te va a quitar de la nada, pero puedes dormir. Aunque cuesta dormir cuando uno tiene pena, cierras los ojos y la mente como que se te vuela para el lado del motivo por el que tienes pena y fome. No se puede dormir con pena, pero igual puedes bailar con pena o hacer tu vida con pena.
Hay que querer tener pena, a la pena hay que respetarla.
Pero si es tristeza ya es distinto, pero dentro de lo mismo, mejor hacerse la con pena antes que la triste, se parece te digo, pero no es igual. Cambia la palabra y cambia el motivo.
- Estoy triste.
- Yo no, pero tengo pena.
¿Ven? Así que no importa, me quedo piola, me quedo en mute, aislando la pena e intentando sacar a flote una de esas viejas amigas, algo asi como esas que rara vez llaman por telefono pero igual se quieren, a mi amiga risa,para que le pegue un feroz puñete a la pena y supersonicamente se siente en el trono de mi mente ocupandolo todo. La risa gobernante sobre las penas marchitas, cae la hoja en otoño, que en invierno se va por el agua, en primavera renace y esa misma hoja en verano me tapa el sol.
Así eras tú y así era yo.
Tu mi risa, mi risa infinita e inagotable, y porsupuesto yo la pena más grande que alguna vez pudiste sentir.

Ojos rojos.

Tengo el pelo tan mojado, y los ojos tan rojos que no entenderias la situacion, pero no hay y por eso no importa. No existe tal situacion, y prometo solemnemente que no estoy drogada, borracha ni nada por el estilo, estoy soltando al aire un monton de letras que unidas son palabras (algunas mal escritas) y juntando mas y mas hacen un estupido texto sin sentido, como este pero lo que mas me gusta es escribir asi que voy a incoherenciarme entera y si no existe esa palabra o esta mal dicha la invento ¿y que tiene? algunos dias es entretenido hacer esto, hablarle a nadie pensando que quiza alguien te va a escuchar, como cuando vas caminando y pensando en la calle, armando una historia, hablando contigo, con tu amigo imaginario o que se yo entonces en la acera de enfrente alguien camina en silencio como tu y ahi es cuando tu imaginas lo que el esta imaginando e inclusive piensas como el esta pensando en lo que piensas tu. A mi me gusta hacer eso, o hablarle a los perros y a los animales es lo mas choro del mundo, o saludar a la gente que no te conoce, claro que no a todos, a los que yo quiero nomás. Y no siempre tampoco porque hay dias de mucha amistad y otros dias de enemigos mortales como que ando antisocial y todo a la mierda y nose que más.. pero no, otros dias felices y tiernos, de escribir sentada en una plazita en donde algunos se besan otros se drogan o escriben mientras besan al que se está drogando. - no hablaba de mi - igual saben que es lo peor de esto es que no lo voy a querer leer y no voy a terminar sabiando si carecia completamente de sentido o que cosa, deberia estar estudiando o nose qué. Pero me dio la hueá, esto de andar con el pelo mojado, con los ojos rojos te hace salir del margen aunque no tengo margen, asi que me considero retrato que nadie colgo nunca en ninguna pared y por lo tanto no creo que me caiga, ahora si me caigo, da lo mismo si no estoy tan lejos del suelo, si me cayera entonces al-re-ves (aguda) seria bien heavy y hasta como astronauta porque pasaria por las capas de ozono esa que se destruye porque uno fuma y es estufa a leña con dioxidos de nose que que rajan esa capa que se me hace como una sabana pero enorme y harto fea pero gruesa que con una cartonera el humo la raja y la tajea como para robarle joyas que como que serian las esctrellas y eso de las 'estrellas fugases' del deseo y nose que más es un puro escupo de dios. Estoy segura que an alguna parte de la biblia ese libro tan famoso que casi nadie lo lee entero porque se cacha que es bastante falso y la cuestion debe decir que dios escupe estrellas y que además es mujer. Yo no quiero tener el pelo seco ni los ojos no rojos o probablemente no podria escribir algo como esto en este momento.

Un sí para un día gris

En la pantalla se dibuja el sombrero de tu amigo, la caricatura de sus chismes, el cuentito del nosé.
Todavia no conosco a ningun famoso, que por su 'fama' no se apegue a la humildad.
Aun nose hacer cuentos y las peliculas de Disney nose porque pero no me gustan - prefiero nickelodeon - sigo escribiendo y armando malos poemas, discursos incoherentes a donde quiera que vaya y me acompañen mis pies.
El día es más bonito sabiendo que no sabes nada.
Contar las ventanas desde mi ventana más que hobbie podria resultar deporte, y si me esfuerzo, el café podria considerarlo una droga inmortal.
Vivan los renacuajos - las culebras - las lechuzas, mi abuela, el vecino y el cartero.
Felicidades preciosos bichos de colores :) afuera el grillo canta en el oido de tu perro.
Anda y compra el gusano de tebo. No te pica un zancudo si caminas normal. Para aprender a bailar no hace falta ser inteligente.
Y si contamos nuestros pasos de seguro superan nuestros años, y los que podemos vivir.
Me intimida pensar en que pasara cuando me salga mi primera cana, creo que saldre disparada, volare por la ventana y el poder de mi pelo cambiara dramaticamente ...
Me encantaria saber tocar la guitarra, asi malgastaria tu mirada en un nucleo de musica y locura.
Domina tu enojo y regalale un escupo al odio. Un niño en alguna parte del mundo está perdido en algun supermercado.
Si se te cayó alguna vez una flor es porque no sabes usar flores por tí.
Terrible seria un mal recuerdo de la primera vez que lees esto.
Y no se trata de sexo o mensaje subliminal... tecleo y pienso al mismo tiempo y enloquesco masticando el chicle que ya no tiene sabor.
Humano insípido brinca sobre la multitud.
Apaga la velita de tu cumpleaños, bajate las medias y vuelve al ser natural.
Migajas de queque de manzana - la manzana sin sus pepas, a la derecha - y yo.

Al desconocido que llego a pintar sonrisas.

Son tus ojitos bonitos queriendo existir ahí dentro.
Son tus ojitos cariño, el agua para mis tierras, el sol para llevarse el frio que me envuelve sin tener tu presencia.
Tu flaco, en cuerpo y alma, enlazandome con tus abrazos, unidos perfectamente unidos, como al principio en nuestra creacion.
Te miro y no me harto de ti, te miro y quiero gritar tu nombre para que tu tambien me mires.
Mirarte horas, en silencio si es preciso, regalarte todo, entregarme por completa si quieres, lo que quieras ojitos bonitos, lo voy a hacer para que seas feliz.
Brillas como ayer, brillas para mi y recorres caminos utópicos en mis sueños más dulces, más locos y desteñidos ... tus pasos lentos, tus indescriptibles muecas al despertar, son las que algun dia quisiera fotografiar, plasmar en papel, en cancion, en grito, en poesía. Que tus palabras no cayen y me deleiten día a día. Y tus manitos que recorran mis vestidos más cortos, que no te importe que de mi boca puedan salir tantas cosas, que no le temas a jugar, a arrodillarte a los pies de la vida, de la tierra, a disfrutar conmigo de este nuevo mundo que estoy construyendo amor.
Porque amor es lo que menos va a faltar.
Te regalo los colores existentes y creare más si lo pides, te regalo mil emociones en cada beso que prometo dar. No pido nada a cambio, solo lealtad, solo compañia, tu incondicionalidad.
Flaquito, caminemos juntos y aprenderemos tambien a volar.
Tu confia mucho en mi enseñanza, yo tambien confiaré en tu aprendizaje.
Precioso de las palabras precisas, precioso de lo desconocido... te quiero conmigo, hoy.
Mañana bajo las estrellas, y pasado al amanecer.
Fueron tus gestos que no vi los que me hacen enloquecer de amor.
Son las cartas que no me escribes lo que realmente me conquista.
Dame un respiro, una señal de que no me equivoco.
Sin peligros ni excesos de realidades
aca me encuentro, sin compañias 'ideales' enbichandome las ideas diariamente para dejar que mi luz salga, que mi esencia vuelva a su brillo silencioso y ruidoso a la vez..
complementando mis microcosmos y minusculos mundos desterrados de galaxias modernas.
Reencontrandome en rutas inventadas y sueños comunes. comunes? quizá anormales (...)

Estoy tranquila.

sigo esperando las charlas inconclusas de los desbordadores de locura.

No prendió su cigarro ella.

No prendió su cigarro ella.
Ella pensaba en el.

Tenía más motivos para sonreir.

Tenía más motivos para sonreir.
Ragalaba esa sonrisa al mundo.

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